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Core, Fuerza y Dieta.

Aunque hagas todos tus entrenamientos dedicados íntegramente al Core del cuerpo, si no piensas en tu alimentación no lograrás jamás un abdomen plano. Para ayudarte a conseguirlo hemos recopilado algunos consejos que te harán lucir esos músculos mucho antes de lo planeado.

No planifiques pensando en el día de hoy, sino para cumplir tu objetivo.

Piensa en tu dieta como un tapiz en el que no puede faltar de nada pero todo debe tener la medida justa. De nada sirve comer sólo proteínas si te luego te faltan grasas para absorber esos nutrientes, o que pases el día hambriento porque no consumes suficientes carbohidratos.

En vez de eso intenta establecer ciclos de días altos en carbohidratos, otros altos en grasa y otros altos en proteínas.

Muchas personas que intentan perder peso prefieren comer alto en grasas y bajo en carbohidratos, sin embargo las personas que hacen entrenos de cardio prolongados prefieren aumentar los carbohidratos. Todo depende de tu objetivo.

Porciones balanceadas, alimentos integrales.

Ayuda a tu cuerpo a trabajar a tu ritmo. Haz de él tu aliado. Si comes alimentos procesados, estos se convertirán muy fácilmente en grasa y tu metabolismo se verá afectado.

Si planificas con antelación y te preocupas del origen de tus alimentos sabrás enseguida si tu dieta es adecuada y equilibrada: más minerales, más vitaminas, y menos toxinas desechables.

Haz una estrategia que se adapte a tu tipo de entreno.  

Entrenar es como ir plantando semillas: los resultados irán en dependencia de lo que hayas trabajado, y cada tipo de entrenamiento da distintos resultados.

A cada entrenamiento le conviene un tipo concreto de alimentación. Piensa en lo que quieres, traza un plan y ¡ve a por ello!

El entrenamiento es cosa tuya, pero para todo lo demás aquí tienes los planes semanales de comida de FitDietBox.