¿Estancado en tu plan de pérdida de peso?

Vive tu vida intensamente y disminuye de peso siguiendo tres simples pautas.

Hace tiempo que entrenas duro y no obtienes resultados, ¿verdad? De hecho, incluso crees que estás un poco blando. ¿Mucho esfuerzo pero poca recompensa? Entonces, quizás hay algo que debes cambiar, y es que la pérdida de peso es uno de los objetivos más fáciles si aplicas unos pequeños cambios a tu vida cotidiana. Todo es una cuestión de mentalidad y de prioridades. Así que empezaremos con los consejos, lo primero es lo primero:

1. Deja de pasar hambre: No comer lo suficiente NO es sostenible.

No se trata de ir por la vida contando calorías, se trata de comer la comida adecuada, que es aquella comida que impulsa tu biodinámica.

 Si comes poco y tienes déficit calórico, tu cuerpo, que no está diseñado para pasar hambre, envía la señal de que necesitas congelar tus reservas de grasa. Si eso sucede perderás peso, sí, pero muy lentamente, y lo recuperarás al minuto que te desvíes de tu estricta y nada saludable dieta de contador de calorías. Una dieta así es poco eficaz y nada sostenible, nadie puede hacer de la calculadora su forma de vida.

Al no comer, estás privando tu cuerpo de nutrientes esenciales.

Todos sabemos que la desnutrición voluntaria no es un buen punto de partida. Sin embargo, cuando comes la comida adecuada, y de forma equilibrada, tu cuerpo libera una hormona llamada Leptina, la hormona encargada de quemar la grasa, lo cual se ocupa de decirle a tu cerebro que estás saciado, que todo está Ok, que no necesitas comer más.

Si tu dieta es pobre, la hormona Leptina no se libera y estarás hambriento la mayoría del tiempo. Es entonces cuando aparece la hormona Ghrelin, que promueve el almacenamiento de grasa, y le dice a tu cerebro que no estás bien alimentado, que sigues necesitando comer.

Así, con el cuerpo empeñado en retener la grasa, acabarás entrenando para no subir de peso, en vez de entrenar para reducirlo.

He aquí la primera conclusión: a tu cuerpo no le importa que luzcas bien, le importa sobrevivir. Así que si quieres adelgazar debes trabajar con él, no contra él, y eso significa trabajar en tu balance hormonal. Para esto necesitas dos fuentes principales de alimentos, y eso nos lleva al segundo de nuestros consejos...

2. Impulsa tu metabolismo